Habida cuenta de los procesos políticos que se están llevando a cabo en Latinoamérica, los venezolanos caemos frecuentemente en la costumbre de buenas a primeras de compararlos con lo que está ocurriendo en nuestro país. Y a veces esas comparaciones no son posibles porque cada pueblo tiene su propia manera de afrontar los mismos problemas, y precisamente las comparaciones tienen lugar porque se refieren al problema y no a la forma que cada uno tiene de resolverlo, porque somos seres humanos, cuya respuesta como sociedad pasa por el gentilicio, las costumbres y su historia.