Cuando cerró la CICIG en 2019, en las instalaciones se colocó una manta que decía “Nos verán volver”. Esa sensación embarga hoy, en el cierre de elPeriódico, lanza indispensable de la lucha democrática de los últimos 27 años.
elPeriódico nació con la ilusión de la firma de la paz, cubrió el caso Gerardi, reveló el Diario Militar, respaldó la creación y el trabajo de la CICIG invocando la frase de San Agustín: “Sin justicia, qué serían los reinos sino bandas de ladrones”, en varias portadas. Alguna estaba enmarcada en la sala amplia de la Comisión.
Nos enseñó a escribir notas periodísticas, a perderle el miedo a señalar a los mafiosos, a escuchar y tratar de entender a quienes pensaban distinto. Nos vio tomar café en las sillas plásticas en el patio de la casona, recibir regaños, reclamos de algún funcionario, tristear en alguna esquina de la redacción (“en una redacción no hay secretos”, decía alguien).
Nos acompañó en las protestas de 2015 publicando las convocatorias y con las portadas elocuentes que la gente llevaba a las manifestaciones. Lo leíamos a diario, sobre todo el Domingo, el día de comentar los artículos largos (recordamos los de Monteforte y Maco Quiroa) y los chismes que tanto les ardían a los políticos. El ataque a Jose Rubén Zamora y a elPeriódico se dio porque efectivamente al poder le quema lo que la prensa publica.
Necesitamos creer que tocamos fondo y empezar a subir, organizándonos, confiando, no confundiéndonos de quién es el verdadero adversario. Como dijimos en 2019: Nos verán volver.