Nos encontramos en una situación terrible a causa de una crisis humanitaria compleja jamás registrada en la historia venezolana, como todos conocemos, porque la vivimos. Tener casi un 25% de la población de nuestro país fuera, desterrada a otros países, empujada por la pobreza y en búsqueda de lo que se les niega en su tierra, que es calidad de vida y la posibilidad de progresar por medio de la educación y el trabajo, es una muestra de que existe una guerra, pero no la económica generada por el Imperio, que Maduro cita tanto para engañar a la gente, así como también lo hacen los funcionarios de su régimen. Se trata de una guerra de Maduro contra el ciudadano, que vive con un miserable salario que no le permite cubrir ni siquiera lo más básico, que está representado en alimentos y medicinas.