Píldoras de estoicismo

Ante los “tiempos recios electorales” en los que vivimos, acá van unas cuántas dosis de reflexiones tomadas “al pie de la letra” de las Meditaciones de Marco Aurelio. Ejemplo de autocontrol y ética, habiendo sido un emperador romano con poder casi ilimitado (161. d.C.). 

Los estoicos hacen ejercicios en tres grandes disciplinas: la disciplina de la percepción (cómo vemos y percibimos el mundo – y, por ende – la gente que nos rodea); la disciplina de la acción (las decisiones y acciones que tomamos); y la disciplina de la voluntad (cómo lidiamos con las cosas que no podemos cambiar y cómo lograr un verdadero entendimiento de lugar que ocupamos).

Hoy quiero concentrarme en algunas citas que tienen que ver más con la disciplina de la percepción, pues creo que los chapines estamos muy dados a dejarnos llevar más por las percepciones  –prejuiciosas muchas veces– que por la realidad.

La disciplina de la percepción puede cultivarse, a su vez, mediante: i) claridad del pensamiento; ii) el control de las pasiones y emociones; iii) el “estar consciente”; y iv) el pensamiento sin prejuicios. 

Veamos algunas “meditaciones” del gran y buen emperador, relacionadas con cada una de estas categorías de la disciplina de la percepción:

Claridad

“(R.)… me enseñó a buscar la ocasión de reconciliarme con quienes son o han sido arrogantes conmigo o me han insultado, tan pronto den muestras de arrepentimiento; y también a leer sin prisa y a no darme por satisfecho con entender algo superficialmente… (L.I, 7). Acotación: notar que cuando uno es quien ha sido arrogante o ha insultado a alguien, siempre se tiene la oportunidad de arrepentirse.

Control (de las pasiones y emociones):

“No hay que irritarse con las cosas, porque a ellas no les importa nada” (L.VII, 38). Acotación: Las circunstancias no tienen cuidado alguno de nuestros sentimientos. A veces, o continuamente, son nuestros sentimientos los que no tienen cuidado con las circunstancias. Todo es pasajero.

Conciencia

“Hoy mismo me he librado de toda clase de complicaciones; mejor dicho, me las he quitado de encima; porque no eran algo externo, sino que vivían en mi interior, en la idea que yo me hacía de las cosas” (L.IX, 13). Acotación: Todo lo que nos molesta realmente no viene de afuera. Viene de lo que tiene acceso a nuestra mente: nosotros mismos).

Pensamiento imparcial (no prejuiciado):

“…Mantente como una persona sencilla, buena, sin tacha, respetable, sin afectaciones, justa, piadosa, benévola, afectuosa y firme para cumplir con tu deber. Lucha por seguir tal y como la filosofía quiso que fueras. … Auxilia a los hombres. Breve es la vida en la tierra, y no da más que un fruto: una disposición piadosa y hacer el bien a los demás (L. VI, 30). Acotación: que el poder no se te suba a la cabeza.

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Author: Maria Suarez