Procesos electorales e “indios permitidos“ I

Millamán y Hale avanzaron en la teorización del término y lo presentaron como una categoría sociopolítica usada para referirse a sectores de la población indígena que aceptan las imposiciones del sistema neoliberal.

A finales de la década de 1990 y principios del 2000, mientras Guatemala iniciaba su ardua transición a las negociaciones de paz, el antropólogo Charles R. Hale, continuó una serie de debates respecto a lo que se denominó “neoliberalismo multicultural”. Concepto que representó la respuesta -materializada en paliativos- que algunos Estados de América Latina dieron a la histórica pregunta de ¿cómo resolver “el problema indio”? y que continúa vigente en el siglo XXI. Regiones de América, hicieron la transición de campañas genocidas o visiones estrictamente centradas en el mestizaje a propuestas de abrazar al multiculturalismo neoliberal. Ese que le abrió las puertas a las poblaciones indígenas para ocupar algunos espacios públicos, que los incorporó a gabinetes de gobierno, que impulsó cuotas y apoyó políticas culturales, todo obviamente con limitaciones. 

Es dentro de ese proceso del multiculturalismo neoliberal que Hale y el intelectual mapuche Rosamel Millamán, teorizaron el concepto de “indio permitido”, una frase utilizada en ciertos círculos. Hale adjudica el primer uso a la socióloga boliviana Silvia Rivera Cusicanqui, quien cuestionó a los “indios domesticados” para referirse a aquellos placados por los estados a través de la promoción de políticas estrictamente culturales. Millamán y Hale avanzaron en la teorización del término y lo presentaron como una categoría sociopolítica usada para referirse a sectores de población indígenas que aceptan las imposiciones del sistema neoliberal.  Ambos explicaron que el uso del término “indio” denota la esencia central del sistema neoliberal de -a pesar de otorgar espacios- mantener la subordinación que la categoría implica. 

Hace un par de semanas Sandra Xinico y la activista Nanci Sinto -quien enfrenta de nuevo un proceso de criminalización por actuar y protestar “fuera de lo permitido” en el marco de una dictadura racista de facto- utilizaron el término para cuestionar a indígenas que se han colocado de alfombra a políticos, específicamente a Zury Ríos, candidata presidencial que en ningún momento ha criticado las políticas genocidas de su padre, es más, las ha defendido.

Las respuestas a ambas, como era de esperar, estuvieron cargadas de ignorancia y racismo. Aun dentro de círculos “intelectuales” capitalinos, el concepto les pasó de largo, no solo no sabían que era una categoría teorizada extensamente en todas las Américas, sino que, en su incultura, acusaron a ambas de racismo. 

Esta no es una columna para exponer el racismo del capitalino promedio, dado que eso ya es tedioso, tampoco para exponer la ignorancia de los sectores “educados”, lo cual simplemente es vergonzoso.  El tema central por discutir es lo expuesto por Cinto y Xinico: ¿Cuál es el papel de algunos sectores indígenas dentro del actual proceso electoral?

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Author: Maria Suarez