Tras el largo proceso de la construcción política de Europa se impuso una cierta superioridad del derecho del Viejo Continente sobre el derecho nacional francés. El Tribunal Constitucional galo ha ratificado tal superioridad jurídica en cuestiones muy sensibles desde hace muchos años. Históricamente, una inmensa mayoría de franceses han apoyado o aceptado tal superioridad, en el marco general del proceso histórico de la integración europea. Pero eso ha cambiado. Por vez primera, varios sondeos confirman que una mayoría de ciudadanos de este país desean derogar, abandonar o rechazar tal superioridad en el terreno ultrasensible de la inmigración. Según una encuesta publicada por el matutino conservador ‘Le Figaro’, un 62% de los franceses apoyan la derogación del derecho europeo en cuestiones… Ver Más