La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen , propondrá a los países del G 7 una política hacia China que pretende por un lado reducir los riesgos que supone la dependencia estratégica del gigante asiático, pero manteniendo la asociación política con Pekin en los principales asuntos mundiales. La presidenta de la Comisión y el del Consejo Europeo, Charles Michel, han presentado sus planes para la cumbre del G-7 que se celebra en la ciudad japonesa de Hiroshima a partir del próximo viernes. La propuesta europea consiste en reducir la dependencia de Europa y del resto de Occidente respecto a determinadas materias y tecnologías chinas, para lo que Von der Leyen ha recordado que la UE ya ha empezado a actual, pero sin romper las relaciones políticas con el país. Noticia Relacionada estandar No Rusia y China se embarcan en el control estratégico de los mares Alexia Columba Jerez Uniendo ambición comercial y militar, las dos potencias extienden una red de influencia en torno a los ‘puntos calientes’ de la navegación global, los ‘chokepoints’ Para von der Leyen, el objetivo sería que China acepte renunciar a ayudar a Vladimir Putin en la guerra, a cambio de que la UE garantice también «la estabilidad en el estrecho de Taiwan » y todos los implicados se comprometan a «renunciar a cambiar nada por la fuerza». En el seno de la UE, la preparación de esta cumbre ha pasado por momentos turbulentos , sobre todo después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, dijera que la UE debería evitar verse arrastrada por las crecientes tensiones entre Washington y Pekín.