En los corrillos de expertos en América Latina impera la convicción de que Colombia cuenta con una infraestructura institucional solida y firme que es capaz de resistir cualquier prueba de esfuerzo. Los que así opinan basan su criterio en el hecho que la democracia Colombiana continuó su curso en 1947 luego de la rebelión de la sociedad civil en protesta por el asesinato de Jorge Eliecer Gaitan líder indiscutible del pueblo raso. Otras pruebas de solidez institucional que aportan son la transición de democracia a dictadura y el retorno a la democracia en el periodo 1953-1958 y desde luego la alternabilidad democrática que ha existido desde entonces.