La violencia en el norte de Kosovo esta semana alcanzó cotas que hacía mucho tiempo no se veían. El lunes, más de 80 personas, entre ellas 30 militares de la misión de la OTAN en Kosovo (la KFOR), resultaron heridos cuando ciudadanos serbios protestaban por la elección, en unos comicios que habían boicoteado, de alcaldes de etnia albanesa en sus municipios, donde son mayoría. Estos altercados tuvieron una rápida respuesta desde la Alianza Atlántica: envió a 700 soldados de refuerzo. «El personal de la KFOR, con su excelente e imparcial trabajo, evitó un incidente realmente trágico. Hubo soldados heridos, pero no permitieron que la situación se agravara y, sin duda, protegieron la vida de la gente corriente», señala el coronel… Ver Más