Además de las hostilidades en curso, en el seno de la sociedad ucraniana se desarrolla un gran drama enmarcado por dos grandes visiones, en gran medida antagónicas, sobre su propio destino y su seguridad. Una es la que asienta el sagaz diplomático Antonio L. Ramos Membrive, constatando que Europa es el punto de fuga ucraniano. Consecuentemente, las principales aspiraciones y líneas de fuerza ucranianas convergerían sobre las instituciones europeas. Es, por tanto, una visión que se mueve en el campo institucional. La otra gran visión percibe a Ucrania como base inexcusable de un imperio ruso. Se mueve en la esfera del realismo político, descansando los intereses de seguridad ucranianos sobre una Rusia imperial. Zbigniew Brzezinski , paradigmático realista político y… Ver Más