Aunque esté bañada en oro, toda competición ajena a las cinco grandes ligas europeas son para el imaginario del aficionado común un cementerio de elefantes para futbolistas que un día fueron enormes. Lo fue en el pasado reciente la liga china; lo es, por ahora, la Saudi Pro League , el torneo con el que Arabia Saudí quiere arrebatar algo de relevancia al fútbol europeo. El capital sin fin del reino de Arabia ya engatusó a Cristiano Ronaldo en enero. Y, claro, la razón por la que el legendario futbolista luso se bajó del primer escalón mediático, de los focos de la Premier y la Champions League, fueron los 200 millones anuales que puso sobre su mesa el Al-Nassr. Incluso Ronaldo, y su casi obsesivo afán de seguir siendo el jugador más relevante del mundo pese a su edad, sucumbió ante una oferta irrechazable. Ahora es otro Balón de Oro, precisamente el actual, el que aterriza en el desierto arábico. Benzema deja el Real Madrid y con 35 años, también en los últimos coletazos de su carrera, firma por el Al-Ittihad . Pero, sin embargo, el galo no es el último veterano de leyenda que será tentado por las mieles del capital de la monarquía de Arabia. Porque en el plan institucional de los petrolíferos existe una lista de estrellas en su ocaso para revestir de lujo a su aún poco relevante liga. Así, los nombres de Messi , Modric , Di María , Sergio Ramos , Kanté , Lloris y Firmino suenan con fuerza en los últimos tiempos como posibles incorporaciones para la competición saudí. «El objetivo es poner en marcha una liga muy fuerte y competitiva y elevara el nivel de los clubes sauditas», resumió un responsable del gobierno saudita a AFP. «Las autoridades sauditas están en contacto con más de 10 jugadores, muchos de los cuales han ganado la Copa del mundo o la Liga de Campeones, para que se unan al campeonato saudita la temporada que viene», señaló a la misma agencia otra fuente cercana a las negociaciones. Noticia Relacionada estandar No Fin a la guerra del golf: PGA y World Tour se fusionan con el LIV, el circuito disidente Miguel Ángel Barbero Los tres circuitos han confirmado a través de un comunicado un acuerdo que califican de histórico En un país donde no se respetan los derechos humanos que además, está fuertemente unido a un islam riguroso, la inversión en el deporte de élite sirve para contrarrestar su sombreada reputación en Occidente. El circuito LIV de golf, el Gran Premio de Arabia Saudí de Fórmula 1, el Dakar… son algunos ejemplos de ello. Ahora, con el fútbol y esa serie de jugadores con Mundiales, Champions y Balones de Oro a sus espaldas, la fortuna saudí apuesta a fondo por el deporte rey.