El presidente chino recibe a Blinken para retormar el diálogo con EE.UU.

Con una de cal y dos de arena, el responsable de la diplomacia de Estados Unidos, Antony Blinken , concluye este lunes su visita de dos días a Pekín para suavizar las tensiones entre las dos mayores superpotencias del mundo. Por un parte, Blinken se ha llevado el rapapolvo del ministro de Exteriores chino, Qin Gang , y de su jefe diplomático, Wang Yi , quienes han culpado a Washington de que sus relaciones bilaterales estén «en su punto más bajo» por su apoyo político y militar a Taiwán, la isla independiente «de facto» y democrática reclamada por Pekín. Por la otra, ha sido recibido por el presidente Xi Jinping , un honor que excede el protocolo diplomático fijado por sus distintos rangos y refleja la importancia que el régimen chino concede a su viaje. Tal y como recoge la declaración oficial del encuentro difundida por Pekín, Xi describió las conversaciones de Qin Gang y Wang Yi con Blinken como «sinceras y en profundidad». «La parte china ha dejado clara su posición y ambos hemos acordado seguir el entendimiento mutuo que el presidente Joe Biden y yo alcanzamos en Bali», se congratuló Xi refiriéndose a su encuentro de noviembre durante la cumbre del G-20 celebrada en Bali. El presidente de China y el secretario de Estado de EE.UU, este lunes en el Gran Palacio del Pueblo REUTERS Además de anunciar que «ambas partes han hecho progresos y alcanzado acuerdos en algunos asuntos concretos», el presidente chino advirtió de que «las interacciones de Estado a Estado deben basarse siempre en el respeto mutuo y la sinceridad». En este sentido, confió en que la visita de Blinken contribuya a hacer «contribuciones positivas para estabilizar las relaciones entre China y EE.UU.». Antes de ser recibido por Xi Jinping en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, el secretario de Estado norteamericano se entrevistó con el jefe de la diplomacia china, Wang Yi. Al igual que hiciera el domingo el titular de Exteriores, Qin Gang, Wang volvió a culpar a la Casa Blanca de que sus relaciones estén «en un punto bajo» porque «la causa es la percepción equivocada de EE.UU. con China, que le ha llevado a guiar mal sus políticas». «Hace falta elegir entre el diálogo o la confrontación y entre la cooperación o el conflicto» Wang Yi Jefe diplomático del Ministerio de Exteriores de China A tenor del comunicado oficial chino, Wang Yi señaló que la visita de Blinken llega en «un momento crítico de las relaciones entre China y EE.UU., y hace falta elegir entre el diálogo o la confrontación y entre la cooperación o el conflicto». De esta manera, Pekín pretende «evitar la espiral cuesta abajo de las relaciones, traerlas al desarrollo sano y correcto y explorar conjuntamente el camino recto para que China y EE.UU. se lleven bien en la nueva era», dijo Wang aludiendo al término con que la propaganda ha bautizado el mandato de Xi Jinping. Para ello, pidió a EE.UU. que «reflexione sobre sí mismo y trabaje con China para gestionar juntos las diferencias y evitar sorpresas estratégicas». A su juicio, «la tarea más urgente para estabilizar las relaciones bilaterales es actuar sobre el entendimiento común entre los dos presidentes con acciones reales». Con ese propósito, instó a Washington a «no proyectar sobre China la asunción de que un país fuerte está destinado a buscar la hegemonía y a no malinterpretar a China con el camino seguido por los poderes occidentales tradicionales». En consecuencia, demandó a EE.UU. que «deje de jugar a la llamada amenaza de China , levante las sanciones ilegales unilaterales, deje de contener nuestros avances científicos y tecnológicos y no interfiera en asuntos internos». Además de aludir sin citarlas a las restricciones de Washington sobre las exportaciones de semiconductores a China, Wang Yi se refirió explícitamente a Taiwán, que «ha sido siempre el núcleo de nuestros intereses vitales y es donde yace el futuro de la nación china y la misión histórica y pertinaz del Partido Comunista». La cuestión de Taiwán En la cuestión de Taiwán , dejó claro el responsable diplomático, «no hay espacio para las concesiones o compromisos» y EE.UU. debe atenerse al principio de «una sola China» y «oponerse a la independencia» de la isla . Además de estas entrevistas políticas para reabrir las comunicaciones entre Washington y Pekín, la agenda de Blinken ha incluido en este último día de su visita sendos encuentros con estudiantes de intercambio y empresarios estadounidenses en China , antes de comparecer ante la Prensa para hacer balance de su viaje.

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Author: Pablo Perez