Oleg (d), un padre ucraniano que decidió no abandonar Irpin, pasa a su hijo por encima de una verja para entregárselo a su mujer, Yana, antes de la llegada de un tren de evacuación a la estación de Irpin, el 4 de marzo de 2022. Numerosos ucranianos, la mayoría mujeres y niños, huyeron del frente de gerra en las ciudades de Bucha e Irpin tras los fuertes enfrentamientos entre las fuerzas rusas y ucranianas. EFE/Roman Pilipey