Freddy Marcano: La lengua como castigo del cuerpo

Taimado es un término antes muy empleado para definir al buen político, distinguiéndolo del atorrante. Las comparaciones son odiosas pero, históricamente, con la división de Acción Democrática que dio origen al MIR, se puso en evidencia que una mente tan brillante como Domingo Alberto Rangel se había atorado largamente, radicalizándose para echar por la borda a los que fueron promesa de una generación que hizo la lucha dura y clandestina contra la dictadura de Pérez Jiménez. Mientras que otros se arrepintieron del paso dado, inmediatamente volvieron a AD, como Octavio Lepage, o se reinventaron a través de otros partidos, como Jorge Dáger que llegó a presidir la cámara de Diputados. Sin embargo, lejos de darle una connotación peyorativa, el término en cuestión es sinónimo de astucia y prudencia, la que también es aconsejable en las actuales circunstancias venezolanas.

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Author: Pablo Perez