Cuando uno habla con los venezolanos de a pie, el tópico de conversación más recurrente es el de los precios de los bienes, la inflación, la pérdida de valor del bolívar o la inflación del dólar. Sin restarle importancia a ninguno de estos temas, creo que el venezolano se enfoca en el problema equivocado: los precios, y no tiene plena conciencia de que nuestro principal problema no son los precios, sino la falta de ingresos. Analicemos esta proposición.