José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Caixabank , participó esta semana en Madrid en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, un encuentro en el que valoró la situación de la economía española y, en un contexto preelectoral, lanzó un mensaje claro a la clase política y al nuevo legislativo que salga de las elecciones de julio: España necesita grandes reformas estructurales para acometer una mejora de la productividad, el punto débil y crónico de nuestra economía, además de realizar un imprescindible ajuste de las cuentas públicas para reducir el excesivo endeudamiento. De entrada, el presidente de Caixabank realizó una valoración positiva de la coyuntura actual, por encima de las previsiones . «Incluso aquellos que éramos optimistas antes del verano del año pasado, momento en el que había voces que decían que iba a haber una gran desaceleración, yo personalmente era muy optimista. Pero tengo que decir que, efectivamente, el comportamiento del PIB español en el año pasado y en el primer trimestre de este año está por encima de las expectativas que teníamos todos en mente». En este escenario, Goirigolzarri destacó que el crecimiento, no como en otros periodos que fue debido al consumo -ahora por debajo de los niveles prepandemia-, se explica «por un enorme brío de las exportaciones que dice mucho, además, a favor de la clase empresarial española». A la vez, subrayó el comportamiento «también muy positivo» del mercado laboral, aunque puntualizó que en «número de horas ocupadas no hemos alcanzado las cifras de la pandemia» y que «más de un 50% de esa ocupación está en el sector público». En este contexto, y pese a la visión relativamente optimista de la situación actual, el máximo dirigente de Caixabank señaló que si se abre la visión y se analiza un periodo más amplio, hay elementos preocupantes . De entrada, la inflación: «Tenemos que ser muy realistas y ver que la inflación subyacente, no solo en España, sino en Europa, está mostrando grandes dificultades para ser controlada. Y esa va a ser sin ninguna duda la referencia para el Banco Central Europeo». Y en el caso concreto de España, Así, recordó que entre 2008 y 2022, una época con gobiernos de distinto color, «el PIB per cápita solo ha subido en nuestro país el 1,5%», cuando por ejemplo en Portugal está a niveles de doble dígito. En el contexto europeo , la evolución de la renta per cápita tampoco ha sido positiva: «En 2008 nuestra renta per cápita era un 10% inferior a la media europea y hoy es un 17% inferior». «Desde hace años hemos dejado de converger con Europa», añadió. Varios factores explican esta pobre evolución, entre los que subrayó la baja productividad , «consistentemente por debajo de la evolución de la productividad alemana, por poner un ejemplo». Ahí fue claro en su diagnóstico: «La productividad solo se mejora por políticas de oferta. Y políticas de oferta son sinónimos de grandes reformas. Y yo comprendo que esas reformas, en una aritmética parlamentaria como la que tenemos ahora, son muy complejas, pero porque sean complejas no dejan de ser importantes». «Son reformas complejas porque necesitan acuerdos políticos y sociales amplios, con vocación de permanencia», apuntó. Noticia Relacionada estandar No Goirigolzarri (CaixaBank): «La realidad de la banca sigue siendo mejor que su imagen» Àlex Gubern El directivo reconoce que el sistema bancario sigue pagando el impacto reputacional de la crisis de 2008 Mensaje pues claro a la clase política, a la que recordó otro de los factores de riesgo, la «vulnerabilidad en nuestras cuentas públicas». «Tenemos una deuda sobre PIB, comprensible porque había que hacer frente a la crisis de la pandemia, a la crisis de Ucrania, del orden del 113%. Tenemos un déficit público estructural superior, probablemente, en el 4%». «En estas circunstancias, me parece que el nuevo legislativo que salga de las urnas tiene trabajo en los dos campos, pero con un diagnóstico claro: tenemos que revitalizar la capacidad de crecimiento de nuestra economía», zanjó.