Intentos de suicidio y sin pistas: la búsqueda de Kata, la niña de cinco años desaparecida en Florencia

Desapareció el pasado sábado a mediodía y, desde entonces, no se ha vuelto a saber nada de ella. La pequeña Cataleya Álvarez, más conocida como Kata , estaba jugando con unos amigos en el abandonado hotel Astor de Florencia ( Italia ), donde vivía con su familia como okupa, cuando se le perdió la pista. La Policía la busca sin descanso y ha contemplado distintas hipótesis durante su ausencia, pero las pesquisas no han dado resultado todavía. Kata, de cinco años y origen peruano, se encontraba con otros niños de su edad en el inmueble a cargo de su tío abuelo y algún otro adulto, ante la ausencia de la madre por motivos de trabajo, de acuerdo con los medios locales. Las cámaras de seguridad del edificio tampoco han podido arrojar luz sobre la desaparición, ya que las últimas imágenes de la pequeña la muestran alejándose del grupo de menores para volver a entrar en el edificio. A partir del momento de la desaparición, se activaron todas las alarmas para localizar a la niña, que mide 1,15 metros, tiene pelo y ojos castaños y lleva un pantalón largo morado, una camiseta blanca de manga corta y zapatos negros. Las pesquisas han traspasado las fronteras italianas y la asociación SOS Desaparecidos anima a cualquiera que tenga información al respecto a llamar a 649952957 y 6117126909. Noticia Relacionada estandar No Buscan a Aitana, una menor de 17 años desaparecida en Torrejón el 10 de junio ABC La última vez que se la vio fue en la estación de Renfe de esta localidad madrileña El alcalde de Florencia, Dario Nardella , también se pronunció el día posterior a la desaparición y escribió en redes sociales: «Seguimos con la máxima atención, en constante contacto con los Carabineri, la búsqueda de la niña desaparecida en la ciudad anoche. Estamos preocupados y cerca de su madre y confiamos en el trabajo de la Policía». Inicialmente la Policía contempló como principal hipótesis que la pequeña se encontrase dentro del hotel o en las inmediaciones tras haberse alejado y registró, sin éxito, el inmueble y los edificios colindantes. Dentro de la infraestructura donde residía, se alquilaban habitaciones que iban desde los 800 hasta los 1.500 euros en función de si tenían baño o no. En ese primer momento, no existían indicios para pensar en un secuestro , de acuerdo con el general Gabriele Vitagliano, comandante del grupo provincial de los Carabinieri, pero esa posibilidad ha adquirido cada vez más peso con el paso de los días. Ante la tragedia, los dos progenitores de la pequeña intentaron suicidarse . El padre, que se encontraba detenido por delitos contra el patrimonio, ingirió detergente y fue trasladado a Urgencias del Hospital de Torregalli, donde permaneció en observación antes de ser devuelto a la prisión. Por su parte, la madre bebió lejía y también tuvo que ser ingresada. Con el transcurso de los días y la ausencia prolongada de la niña, los agentes han comenzado a centrarse en un posible secuestro con el objetivo de extorsionar a los padres , que desde un primer momento sugirieron la hipótesis de un rapto. Para obtener más información, los investigadores han interrogado a los progenitores de Kata. No obstante, la Policía no descarta ninguna teoría, como la de la pedofilia, aunque las pistas en este sentido son «residuales», de acuerdo con la cadena pública de televisión italiana Rai. En las últimas horas, los agentes de la unidad científica de los Carabinieri han regresado al hotel para recoger el cepillo de dientes de Kata para obtener el ADN de la pequeña y poder compararlo con eventuales pistas. Mientras tanto, la abogada de la madre ha renunciado al encargo, al considerar que había, «demasiadas interferencias».

Clique aqui para ver articulo original

Author: Pablo Perez