El móvil de Javier Cienfuegos (Montijo, 1990) echa humo. No paran de llegar mensajes de felicitación que él intenta, de forma paciente, contestar uno a uno. «No me gusta ver las burbujitas en las aplicaciones», dice. «Si alguien se ha tomado la molestia de escribirme, qué menos que responderle cuanto antes». El plusmarquista nacional de lanzamiento de martillo vivió el domingo una noche electoral especial. Fue elegido alcalde de su pueblo por mayoría absoluta. Casi un 50 % de los votos, más que el resto de candidaturas juntas. Inicia una nueva etapa en la política (ya era diputado autonómico) sin haber concluido aún su carrera deportiva, lo que le genera inquietud. Se resiste a renunciar a los Juegos de París 2024. Serían los cuartos, pero a la vez siente la responsabilidad de deberse a sus vecinos. Aún sin haber tomado posesión, atiende a ABC para analizar su futuro en esa doble vertiente de regidor y atleta. Noticia Relacionada Atletismo estandar No Machada de Katir ante la aristocracia del fondo mundial Javier Asprón El murciano gana los 5.000 metros de la Diamond League de Florencia con la mejor marca mundial del año ¿Cómo fueron esas primeras horas tras confirmarse la victoria? El lunes fue el día de mayor locura. Había que asimilar muchas cosas aún, hacerse a la idea. El martes ya empecé con mi agenda y a dar reuniones para esta próxima semana. Han sido días intensos, pero estoy muy contento. Veo que la gente ha respondido a nuestro mensaje, así que a ver si poco a poco vamos dando soluciones a todos. ¿Ha empezado con el traspaso de poderes? El 17 de junio es el pleno de investidura, pero ya esta semana me he visto con el alcalde saliente y me ha ido contando todos los procesos abiertos y la situación del Ayuntamiento. No es cosa de un día. Vamos a ir viéndonos de forma continua para que cuando llegue el día de la toma de posesión no me pille de nuevas, aunque sé que en el día a día es cuando se aprenden las cosas. ¿La mayor sorpresa fue la mayoría absoluta? Sin ninguna duda. Confiábamos en nosotros, sabíamos que teníamos un buen proyecto y que íbamos a conseguir un buen resultado. Pero se presentaban cinco partidos. Es muy fácil que se divida el voto. Pensábamos en sacar una buena representación, pero estábamos convencidos de que nos iba a tocar sentarnos con algún partido para poder gobernar. ¿Le han llegado felicitaciones del mundo del atletismo? Muchas. Pepe Peiró, el seleccionador nacional, me mandó un mensaje nada más confirmarse la victoria. Pero también un montón de compañeros, entrenadores, gente del ámbito regional a la que no veía desde hace muchos años y que me conocía de cuando empecé… Muchísima gente. ¿Y del mundo de la política? Te felicita la gente de tu partido, pero también del resto de partidos, de la asamblea regional… Al final todos somos vecinos y extremeños. La gente, a nivel personal, se alegra. ¿Quién le inspira en política? ¿Cuál es su modelo? Ahora mismo la marca de mi partido es Feijóo. Fue muy especial cuando me dijeron que había elegido Montijo para la pegada de carteles en el inicio de la campaña. Creo que es un tío centrado, dialogante y que busca el bien común. Eso es lo que intento yo también. Si no tienes mayorías hay que buscar el consenso con los demás. La política debe ser eso, hablar con todos y conseguir acuerdos. ¿Qué le dijo el líder nacional de su partido cuando fue a Montijo a estrenar la campaña? Cuando gané el oro en los Juegos Iberoamericanos ya me mandó un mensaje de felicitación. Se acordaba de eso. Me preguntó por la campaña, por los entrenamientos. Estuvo muy cercano. ¿Qué da más vértigo, una final de un Mundial o gestionar un presupuesto de 14 millones de euros? Los nervios de los días anteriores a las elecciones sí se parecían a los que se pueden tener antes de una final. Y los de ahora… pues también. En los dos casos luchas y te entregas por un objetivo y tienes la ilusión de que salga bien. Y si no, pues a corregir los errores y a trabajar más para sacar un mejor resultado en la siguiente ocasión. ¿Y cuáles son los principales problemas en un pueblo de 15.000 habitantes? Cada uno tiene los suyos. En el caso de Montijo no hay grandes problemas económicos, pero me preocupa la suciedad, el estado de los jardines, que todos los trabajadores del Ayuntamiento trabajen a gusto y por el bien del pueblo… También el ocio de los jóvenes. Han desaparecido de las calles porque tienen otros incentivos. Hay que dar con la tecla para que puedan disfrutar de su pueblo. Nosotros nos vamos a centrar en lo que sabemos que podemos hacer al cien por cien. La gente está cansada de grandes proyectos. Pero queremos que, al menos, lo que tenemos esté cuidado. Dijo que Montijo iba a ser lo primero. Toca cumplir. ¿Cómo afecta eso a su faceta como atleta de élite? Habrá que quitarle horas a la familia y al descanso. Esta temporada ya hemos pasado la época de carga, que es cuando más horas se echan entrenando, y ahora toca empezar a competir. Y de cara al año que viene, ya veremos. Habrá que aprovechar los fines de semana y sacar más horas ahí. Quiero intentar estar en mis cuartos Juegos, pero eso no significa que le vaya a quitar tiempo a Montijo. El pueblo es lo primero. Habrá que organizarse… Cuando estuve en la Blume estudiaba y entrenaba tanto por la mañana como por la tarde. Ahí aprendí a aprovechar cualquier hueco del día. Era una vida muy mecanizada. Ahora tiene que ser igual. Como mucho me queda un año de vida deportiva e intentaré cualquier cosa para sacarla adelante. También confío mucho en mi equipo. Una persona sola no gana campeonatos ni elecciones. Por eso siempre intento rodearme de personas buenas. En la política, igual. Sé que llevarían el Ayuntamiento mejor que yo. Entonces, ¿ve los Juegos cerca o lejos? Los veo igual de cerca o de lejos que hace dos meses. Ahora tengo que pensar en el día a día, ir poco a poco. Miro de reojo a los Juegos, pero no me paro demasiado a pensarlo. ¿Le preocupa más la agenda política o su espalda? Ya ha tenido dos hernias… La espalda no me ha vuelto a dar ningún problema gordo, aunque los dolores están ahí. Si me da otro episodio fuerte dejo de lanzar. No tengo ganas de pasar otra vez por el quirófano, eso lo tengo claro. El daño está ahí, cada vez que lanzo o hago pesas lo noto. Está controlado, pero cuando descanso y el cuerpo se relaja sufro mucho más. ¿Irá al Mundial de Budapest? El calendario de este verano ya está hecho. No he podido competir en algunos mítines por la campaña, pero sí entrenar. Esta situación, por atípica, me recuerda mucho a la que viví en 2017. Entonces me tuve que operar de la espalda, pero llegué al campeonato de España y lancé 76 metros (su récord de España es 79,38). Al Mundial de Budapest podría ir por ranking, pero también intentaré sacar la mínima. ¿Su ambición política acaba en Montijo? No pienso en eso. Cuando fui diputado regional hice el mejor trabajo posible y ahora espero lo mismo. Los mandatos son de cuatro años y los que piensan en lo que van a hacer más allá de eso se equivocan. Hay que centrarse en el pueblo y trabajar lo máximo posible para que las cosas mejoren. Si después de eso te llaman para otra cosa porque confían en ti, ya se verá. De momento estoy muy contento porque no tengo que salir de Montijo para trabajar.