Julio Castellanos: Un modus operandi conocido

La última víctima de la violencia política en Venezuela es Henrique Capriles, precandidato de la Unidad Democrática. Resulta que en una actividad de campaña, en el sur de Valencia, en Carabobo, le fue interrumpido su recorrido, cacheteado y pateado por un grupo de mujeres que le gritaban, entre otros improperios: “ladrón”. Esta película ha sido vista tantas veces que es difícil que alguien no sepa el final, si Capriles hubiera reaccionado ante el ataque y devuelto el golpe, se le habría acusado de violencia de género, si no reacciona, si aguanta con estoicismo, los violentos logran, al menos, empañar la jornada de activismo y desalentar a sus seguidores y simpatizantes a participar en actividades públicas ante el miedo provocado.

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Author: Pablo Perez