No deseo instalarme en la mera frase cliché vacía de significado. Cuando prorrumpo que renace la esperanza viene de una convicción auténtica desde lo hondo de mi ser, de la plena conciencia. Evoco a mi compañero Rómulo Betancourt y demás compañeros de ruta, que se plantearon con clarividencia y genuino sentimiento democrático hacer realidad el reconocimiento del derecho del voto de la mujer. La histórica reivindicación se tradujo en dotarla de soberanía para su participación completa y decidida en el destino político del país.