Karim Benzema, el héroe silencioso

Como en el inicio de ‘La Diligencia’, donde John Ford dibujó en John Wayne a un paria con connotaciones de grandeza, comenzó Karim Benzema su odisea en el Real Madrid . Un camino curvilineo donde los escándalos extradeportivos y los años que pasó enemistado con el gol maceraron el carácter estoico de un hombre que denotó una brillantez innata, decisiva y romántica en su madurez. Porque más allá de sus 25 títulos de blanco y sus mil obras de arte, el Bernabéu no olvidará a su héroe tranquilo; ese mortal que, en silencio, cargó durante años con el peso de un club inevitablemente inmenso. Benzema se va , pero el poso de su fútbol es ya imborrable. Lejos queda ya el turbio caso Valbuena, las escaramuzas con el mundo del motor o sus amistades casi camorristas. Son historias que alimentan el contexto del personaje protagonista por antonomasia: la juventud irreverente y finita suele preceder a una veteranía sensata. Benzema dejó en sus inicios goles inverosímiles , jugadas de elegido, arrebatos de calidad que levantaban de su cálido asiento al tribunero… Pero su irregularidad, acompañada de una fría expresión corporal, enrabietó durante años a un amplio sector del Bernabéu, que, es preciso recordar, reclamó a gritos la titularidad de Morata. Benzema digirió los pitos, fortificó su yo emocional en torno a ellos y obvió lo fácil: siempre desestimó marcharse. Poco a poco, se convirtió en el mejor facilitador para aquel Cristiano de leyenda, despidió al extinto Calderón con el imperecedero regate a Savic sobre la línea de fondo y comenzó a ser insustituible. Sin embargo, lo mejor estaba por llegar. Noticia Relacionada estandar No El Real Madrid y el fútbol español despiden a Karim Benzema: «Leyenda» ABC Benzema se va del Real Madrid Esclavo de sí mismo, Cristiano dejó el Madrid tras la decimotercera Copa de Europa. Poco después, en otro arranque similar al del luso, se fue Ramos. Y, cuando nadie realmente lo esperaba, Karim, que siempre había estado al margen en las labores de liderazgo, agarró el timón. Pasaba ya el francés los treinta años, pero quizá sea está la mejor etapa de un hombre; donde la zenit físico se topa con los frutos de la experiencia. Karim tuteló a Vinicius y Rodrygo , les avisó de las inclemencias de la postadolescencia, potenció su talento y les abandona ahora, cuando la tormenta ha pasado. Asimismo, en el imaginario reciente vive su última epopeya; la última Champions blanca. Esa gesta construida a base de remontadas imposibles donde él, al fin, se convirtió en un héroe de leyenda.

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Author: Pablo Perez