Tamas Bulkashvilli sigue los avances del ejército ucraniano metro a metro y cuenta las horas para poder regresar a su Rozivka natal, próxima a Mariúpol . Al inicio de la ocupación decidió salir del país y viajó a Dinamarca, pero ha regresado a Ucrania y ahora vive en un centro de desplazados de Zaporiyia . «Quiero estar lo más cerca posible de mi casa para volver en cuanto echemos a los rusos», explica este hombretón de ojos trasparentes que comparte el albergue abierto por la iglesia Pentecostal con otras 22 personas, la mitad de ellas niños que corretean por todas las habitaciones. Un día más el ministerio de Defensa informó de pequeños avances en el frente sureste, insuficientes para personas… Ver Más