La aventura no carecía de riesgos: el 1 de junio de 1998 los europeos acordaron la creación de un banco emisor común y una única moneda sin haber acordado antes una gestión común de la Economía y las Finanzas. Para que alemanes y franceses no discutieran, la dirección se encargó a un holandés, Wim Düisemberg, que en la nochevieja de 2021 a 2022, momentos antes de sacar de un cajero automático los primeros euros en circulación de la historia y con una copa de champán en la mano, resumió su tarea con las siguientes palabras: «se trata, simplemente, de que todos los europeos tengan tanta confianza en el euro como antes los alemanes la tuvieron en el marco». Düisemberg sabía… Ver Más