El liberalismo es primero filosófico. En el siglo XVII inglés dos pensadores que hoy siguen vigentes en varios sentidos, Thomas Hobbes y John Locke, a pesar de estar en posiciones contrapuestas en relación con el tema del poder y del Estado, asumen ambos dos principios fundamentales que construyeron el inicio de la modernidad: todos los hombres son por naturaleza libres e iguales. Se ejerce el poder como consecuencia de un pacto de donde surge una Constitución que va a regir la vida social mediante normas o leyes explícitas o positivas.