Cuando se aborda el tema de la reconstrucción de Venezuela salen a relucir montones de ideas que afortunadamente, han sido compactadas en proyectos que se ponen al servicio de esa esperanza redentora del país al que pertenecemos. Hay que tener muy claro que no es suficiente la añoranza, sino que es menester asumir el compromiso de poner en marcha cada uno de esos sueños que aspiramos convertir en realidad, a la hora de emprender la marcha reconstructora de la República deshecha.