El presidente de Rusia, Vladimir Putin, se ha dirigido esta mañana a la nación, en un mensaje televisado, para advertir al grupo de mercenarios Wagner que «la respuesta será dura» y aseguró que su rebelión es «una puñalada por la espalda» . «Todo aquel que se alzó en armas contra el ejército es un traidor», aseguró el presidente ruso en un breve discurso en el que reconoció que la situación en la ciudad de Rostov-on-Don es «difícil» , aunque dijo que «tomarán todas las decisiones para estabilizarla». Rostov-on-Don es la ciudad sede del mando sur del Ejército ruso, El grupo Wagner que lidera Yevgeni Prigozhin se rebeló en la noché de ayer y avanzó a través de la frontera rusa desde el Donbass. Se reconoce ya que han tomado el control de la ciudad de Rostov-on-Don. Putin, durante su mensaje a los rusos EP En su primera comparecencia tras el comienzo de los incidentes esta pasada noche, Putin no ha identificado por nombre a Prigozhin y ha querido distinguir a las fuerzas de Wagner, al pedir a «quienes han sido empujados a la provocación de esta rebelión militar» que depongan las armas en lo que ha denunciado como una «puñalada» para las tropas rusas y para el pueblo. «Cualquier agitación interna es una amenaza mortal para nuestro estado como nación ; representa un golpe para Rusia, para nuestro pueblo y para las acciones que estamos emprendiendo para proteger a nuestra patria», declaró. «Nuestras acciones para defender a la patria de esta amenaza serán durísimas, y sus responsables serán llevados ante la justicia», aseguró el presidente ruso. (HABRÁ AMPLIACIÓN)