«Quieren quitarme mi libertad porque yo nunca dejaré que os arrebaten la vuestra». Donald Trump destiló en esta frase su campaña electoral para las presidenciales de 2024. Lo dijo desde su club de golf de Bedminster (New Jersey) el martes por la noche, después de una jornada histórica, una más. Unas horas antes, en la planta decimotercera de los juzgados federales de Miami (Florida) se había convertido en el primer expresidente en ser imputado con delitos federales por el escándalo de los documentos clasificados que se llevó de la Casa Blanca a Mar-a-Lago, su residencia en Florida, tras dejar la Presidencia. Trump esposaba en esa declaración su batalla judicial y su batalla política: sus problemas con la justicia –«persecución política»,… Ver Más