La inflación sigue manteniendo elevados niveles, con sus efectos en el consumo y diluyendo el poder adquisitivo de las familias, al observarse como en este primer semestre del 2023, los precios de los productos de mayor prioridad para los venezolanos han aumentado más del doble al compararlos con el último trimestre del 2022. La caída del consumo se refleja mayormente en las familias con ingresos totales por debajo de los 300$ al mes, los cuales se consideran en niveles de pobreza, al no cubrir el valor de la canasta alimentaría, la cual supera los 500$ del costo de los productos que la conforman.