En los últimos 23 años la petrolera venezolana vendió decenas de sus activos en el exterior, sin rendir cuentas de los recursos obtenidos. Citgo en EE UU fue disminuida al mínimo y luego fue empeñada en una negociación que aún se dirime en tribunales. Ruhr Oel en Alemania fue vendida en su totalidad, y hasta se perdió el alquiler de la refinería de Curazao.