La venezolana Sarina, de 35 años, que no quiere ser identificada, es fotografiada durante una entrevista con AFP en Caracas el 7 de julio de 2023. Venezuela, un país fervientemente católico y conservador, castiga el “aborto inducido” con penas de hasta seis años. Las penas, según el código penal de 1926, reformado en 2005, se reducen cuando el aborto implica salvar el “honor” de la mujer o de su familia y se perdonan si se provoca para “salvar la vida de la parturienta”. (Foto de Magda Gibelli / AFP)