¡Triste revancha! En mayo, la Siria de Bashar al-Assad fue reintegrada a la Liga Árabe en la Cumbre de Jeddah, en Arabia Saudita. Fue su primera cumbre árabe desde la exclusión de Damasco de la organización regional en más de una década. Un éxito para un régimen que ha llevado a cabo una guerra atroz contra su pueblo desde 2011 y no tiene que rendir cuentas.