PESTAÑA alcaraz-rune-cuartos-wimbledon-2023 Crónica 4 Marca territorio Carlos Alcaraz en este Wimbledon : propio, semifinales por primera vez en su historia, y ajeno, con triunfo ante Holger Rune. En la batalla de la misma edad, 20 años, es el español quien toma el mando sobre el presente del tenis. En la batalla de un tenis parecido, es el español quien manda con su derecha. En la batalla generacional, es el español el que da lecciones de madurez. Concluye Alcaraz este duelo que todo el mundo esperaba, incluidos los protagonistas, con otro brillante ejercicio de concentración, contenida la presión y ajustada la mano, ante el danés, que también limitó sus desconexiones, pero tembló en los momentos importantes. Tras dos horas y 20 minutos, Alcaraz marca distancias en este nuevo tenis que estos dos tienen en sus manos. Wimbledon Cuartos Carlos Alcaraz 7 6 6 Holger Rune 6 4 4 Son dos tenistas del hoy pero hechos todavía del mañana. Su tenis es fruto de la edad, la del tenis y la suya propia. Juguetones, valientes, descarados y hasta un poco sobrados. Rune se gira antes de golpear por debajo de las piernas, Alcaraz se recrea con una contradejada tan cerca de la red que es inevitable que el danés la roce. Es un deporte que ellos convierten en esta sobremesa de miércoles en Wimbledon en un juego de niños. Pero para ellos no lo es. Es un duelo por manejar el tiempo presente y el crecimiento futuro del rival, por marcar territorio generacional; los primeros cuartos de Grand Slam en la Era Open con dos rivales tan jóvenes desde Juan Martín Del Potro y Marin Cilic en el US Open de 2009. Ahí está ya Carlos Alcaraz, desbloqueado otro nivel: semifinales de Wimbledon. El más joven en alcanzar esta ronda desde Novak Djokovic en 2007 (20 años y 47 días). La tribuna danesa aplaude al unísono, desde el primer punto. Una cincuentena de voces volcadas con su chico, que necesita esta tensión para ser él y su mejor versión. Es nervioso Rune, mano a la gorra por delante, a los lados, a la camiseta, no para quieto. Y eso que se desmarca con un primer set controlando las diabluras, volcado en el revés de Alcaraz, ese punto un poco más débil. Solo un poco. Bolas profundas, medidas y ajustadas. Rune poco Rune. Noticia Relacionada Tenis estandar No El increíble ‘passing’ de Alcaraz que dejo con la boca abierta al público de Wimbledon J. C. El tenista español pasó por encima a Berretini tras perder el primer set del partido, dejando jugadas antológicas para el recuerdo A Alcaraz le cuesta. Como todo el torneo, con porcentaje regular de puntos ganados con primeros y segundos servicios. No aparece entre los veinte primeros del torneo en estas estadísticas. Pero se ha ajustado en el resto, líder en ganar los puntos ante el primer golpe del rival, y eso que de Rune salen balas a 217 kilómetros por hora. Pero no hay en ni una opción para desajustar al danés en su servicio, que, a pesar de muchos segundos, activa el manual de piernas y llega a todo lo que le ofrece Alcaraz. También las dejadas. Es solo en el tie break donde el despiste de Rune, una doble falta, hace respirar a Alcaraz. El español ha demostrado ser ya dueño de esta nueva era del tenis, número 1 28 semanas, madurez que todavía no ha alcanzado Rune. Él no se permite el despiste: no falla con la derecha y culmina el set con un restazo paralelo. De revés. La grada está encantada con estos dos fenómenos. Juegan al doble de velocidad que cualquier otra rivalidad anterior, pero no son solo pelotazos. Hay diversión a partes iguales. Se recrean en cortados y reveses profundos; en derechas vertiginosas y voleas. Son veinte años cada uno, con una semana de diferencia, y mucho por demostrar. Hay puños por parte de Alcaraz, brazos en algo por parte de Rune. Igualdad de nuevo en un segundo set que se decide, de nuevo, por otro despiste. Esta vez, un remate que el danés impacta antes en su propio campo que en el contrario. Un error imperdonable y que no le perdona el español. Alcaraz va aprendiendo a no temblar, a dejar su marca en la pista y en la mente del rival. Decía no sentirse superior. Lo decía de palabra. Pero los actos muestran otra cosa. Es solo una bola de break, en todo el segundo set, que atrapa con otro golpe para la afición y para su propia historia con Rune. De revés. Al danés se le hace largo el encuentro. Ha contenido sus emociones y sus desconexiones durante casi dos horas y no ha tenido ni un set de premio. Así que ya ni los aplausos de su grada lo levantan. Se pierde entre temblores en el quinto juego, otra doble falta, un resto bueno de Alcaraz y una derecha a la red, y ahí se desmigaja su futuro. Con 12 años, era el danés quien parecía llevar la batuta en los partidos de dobles que compartieron estos dos. Con 20, es Alcaraz el que marca el límite de lo que todavía no es el danés. Apela Rune a ese carácter volcánico que a veces lo ha llevado a desesperarse de más. Se juega todo con un break en contra. Salgo o no salga. Pero sale poco y a este partido estaba preparado Alcaraz, más que al sosegado de antes. Ajusta piernas el español, y la derecha vuela porque aprovecha su velocidad y la ajena para ahogar a Rune, que solo corre, corre y corre, pero ya sin control alguno. Aún le da para mantenerse en el set un poco más, incluso para levantar una bola de partid con su servicio, en una de esas poquísimas concesiones que ha tenido este partido limitado en errores por parte de los dos. Pero es Alcaraz el que subraya la superioridad con el servicio, a pesar de una doble falta que no tocaba y de un error de los que no había cometido. Pero no aguanta más Rune y sí el saque del español, que fuerza el error del rival para levantar los brazos, clasificarse para la semifinal y subrayar su liderazgo. «Al principio estaba nervioso, mis primeros cuartos de final en esta pista. Rune ha jugado a un gran nivel. Pero lo he dicho varias veces, cuando entras en una pista ya no hay amigos, tienes que estar centrado en tu trabajo y creo que lo he hecho muy bien en esa parte. El primer set ha sido muy duro. Pero desde el segundo y el tercero he disfrutado porque he jugado mi juego. Es la clave de todo. Ganar el primer set me ha ayudado mucho a mostrar mi mejor nivel. A Daniil lo conozco, es muy duro. Quiero disfrutar del momento. No juegas una semifinal cada año», comentó sobre la pista. Marca territorio generacional Alcaraz, y pone un pie en su propia Luna: semifinal de Wimbledon por primera vez. Será el viernes ante Daniil Medvedev , que se dio otra paliza de cinco sets con Cristopher Eubanks (6-4, 1-6, 4-6, 7-6 (4) y 6-1), dos horas y 58 minutos). Sigue en todo su esplendor en este 2023 Aryna Sabalenka , clasificada para la tercera semifinal de un Grand Slam en el curso tras vencer a Madison Keys por 6-2 y 6-4 en una hora y 27 minutos. Se cita con Ons Jabeur , que ganó a Elena Rybakina , campeona del año pasado, por 7-5 (5) y 6-4. En la otra semifinal (14.30 horas), Elina Svitolina se mide con Marketa Vondrousova .