El apoyo a la invasión de Rusia a Ucrania, la entrega a operaciones de China en sus territorios y la penetración activa de Irán, muestran que Brasil y las dictaduras del socialismo integradas por Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua ejecutan un abierto proceso de subordinación de sus países, gobiernos y política exterior a las dictaduras de Rusia, China e Irán, con funestas consecuencias para la paz y seguridad de las Américas.