Tras más de 500 días desde el comienzo de las hostilidades, la actual actividad operativa en el teatro ucraniano no se traduce en cambios de situación significativos sobre el terreno. Ni las tropas rusas muestran intenciones de seguir avanzando, ni la voceada «gran» contraofensiva ucraniana logra desalojarlas de unas posiciones defensivas que ya están entre medio y fuertemente organizadas. Pero la atención mediática e, incluso, la de los servicios de inteligencia occidentales está volcada en cuestiones más «periféricas». Ejemplo de ello serían las insistentes y desestabilizadoras acusaciones ucranianas sobre supuestas intenciones rusas para, mediante explosivos, provocar una catástrofe en la Central Nuclear de Zaporiyia, que fue ocupada por las tropas rusas poco después del comienzo de la invasión. Eso ha… Ver Más