Pedro de la Rosa baja las escaleras en el campamento de Aston Martin con paso ligero, saluda a la población verde del equipo, comenta alguna chanza con el jefe Mike Krack y pide una coca cola antes de charlar con ABC en el circuito de Silverstone. Es el embajador de la marca británica, un cicerone con vuelo y autonomía que exhiba una sonrisa como carta de presentación. Se le nota feliz en su nueva etapa, 52 años, ligado a un proyecto en auge, en el deporte que adora y con Fernando Alonso a su lado. -¿Quién le iba a decir que a estas alturas de su vida encontraría una oportunidad así? -En efecto, se han alineado muchos astros. Fernando en… Ver Más