¿Se imaginan que uno de esos indeseables espontáneos que de vez en cuando saltan a un campo de fútbol se dirige hacia el balón, lo controla, chuta y marca el gol de la victoria de uno de los equipos? Pues algo así sucedió hace 20 años durante el GP de Gran Bretaña de Fórmula 1 . La acción alteró el resultado de la competición, con el agravante añadido de que tanto el invasor como los deportistas corrieron serio riesgo de sufrir un grave accidente por culpa de ese descerebrado. Noticias Relacionadas estandar No El Baúl de los deportes Resacón en Mónaco: aquella movida con Schumacher y la juerga final de Alonso Ángel Luis Menéndez estandar Si FÓRMULA 1 El día… Ver Más