España tiene un nivel de baloncesto tan alto que una plata puede saber a poco, pero ser subcampeón de Europa es todo un mérito. Así fue en la final del sub-19 ante Serbia , donde la selección fue incapaz de doblegar a una Serbia mayúscula liderada por un Topic estratosférico (24 puntos). España cometió muchos errores y pérdidas de balón, además de estar poco fina en el tiro exterior, y fue entonces cuando los balcánicos se tiraron a la yugular. Defendieron como jabatos y destrozaron a sus adversarios en ambos lados de la pista. Solo les quedó gestionar los minutos y, pese al empuje a la desesperada de los españoles, amarraron el oro. España volaba, circulación alta, colmillo afilado. Sin miedo, las futuras estrellas de nuestro baloncesto se lanzaban a por el aro serbio sin piedad, bien liderados por el talentazo de Hugo González . Sin embargo, el orgullo balcánico, alimentado por la bravura que da jugar en casa, mantenía la igualdad en el marcador en el primer cuarto. Los ojeadores de las grandes franquicias de la NBA (la realización captó entre las gradas el escudo de los Chicago Bulls) no perdían detalle, porque el intercambio de golpes era digno de una final europea. Noticia Relacionada Fútbol estandar No Oficial: Juancho Hernangómez ficha por el Panathinaikos ABC El alero español deja la NBA para regresar a Europa de la mano del conjunto griego; el nuevo rico del continente que pone en alerta a los gigantes de la Euroliga Fue el malagueño Saint-Supery quien asumió el liderazgo en ataque tras el cerrojo que los serbios pusieron sobre Aday Mara . Los ocho puntos casi consecutivos de la promesa del Unicaja y las apariciones de González daban una ventaja a mínima, pero siempre con sus rivales asomando por el retrovisor. El ritmo era tenso, un océano de manos y minas por el que era muy difícil transitar y en el que los balcánicos se sentían como pez en el agua. Su estrella, Nikola Topic , se lucía (15 puntos al descanso). No tanto la selección, que comenzó a perder balones y a sufrir para anotar, indecisiones maquilladas por el maño Langarita , que afinó la muñeca para que España llegase al intermedio a la par que su competidor. España estaba noqueada, no fluía y la ventaja serbia crecía, poco a poco pero sin pausa. El problema estaba en ataque, porque la defensa, como en casi cualquier equipo español, era más que competente. Topic no aflojaba y su cuenta no paraba de engordar, imparable la joven promesa del Estrella Roja de Belgrado. El partido se empezó a convertir en un festival en clave balcánica, desesperada España pese a nunca perder la fe. Pelearon hasta la última posesión, pero los serbios nunca flaquearon.