Granollers tampoco puede a la quinta y cae con Zeballos en la final de Wimbledon

Lo volverán a intentar. Seguro. Porque son así. Tienen hambre, se lo pasan bien juntos y tienen nivel para conseguirlo. Por el momento, Marcel Granollers y Horacio Zeballos no han podido sumar su primer Grand Slam en Wimbledon , derrotados en la final por Neal Skupski y Wesley Koolhof, pareja número 1 del ranking, por 6-4 y 6-4. Fue un partido igualado, dos parejas muy bien compenetradas que llevan ya un tiempo jugando juntas. Pero también dos que se conocen mucho. Este era el tercer encuentro y los dos anteriores habían caído del lado del británico y el neerlandés. Las dos en tierra. En hierba, el peligro es mayor, como lo comentaba el propio Granollers en la previa : «Hay menos margen de error. En dobles ya es difícil hacer juegos largos, pero en hierba mucho más. Y en tres sets se te puede ir el partido muy rápido». Esta es la primera edición en la que este cuadro de dobles no se juega a cinco sets. Y ahí, en un pequeño despiste, se introdujeron Skupski y Koolhof . En apenas dos opciones de rotura, una por cada set, de las siete que consiguieron. «Ha sido un partido que ha cambiado en un segundo, en ese 3-2 que teníamos bola de break y luego se nos ha escapado un saque que teníamos 40-15. En esta superficie no te lo puedes permitir», explicó después el español. Granollers y Zeballos no pudieron, al contrario, con la única opción de la que dispusieron. Y en hierba todo se paga mucho más y mucho más rápido. «No hemos conseguido mantener el partido caliente, que supieran que podíamos darle la vuelta. No hemos jugado tan finos ni tan cómodos». «Hemos entrado en la pista con la intención de ganar, pero ellos han conseguido un mejor nivel, sobre todo en los puntos importantes. Es un poco triste ahora, pero si me dicen al principio de torneo que llegaría ala final, lo haría cada vez», comentó Zeballos en el discurso. «Hemos tenido grandes años juntos. Jugando este año muy bien. Lo hemos intentado muy duro para conseguir grandes títulos. Así que solo queda seguir trabajando fuerte y volver a intentarlo hasta que consigamos un título aquí», confirmaba el español, sensación agridulce porque son cinco finales de Grand Slam ya en su palmarés, pero sin ningún título. Las dos primeras las logró con Marc López , Roland Garros y US Open 2014. Las otras tres, con su actual pareja y amigo, Horacio Zeballos, US Open 2019 y Wimbledon 2021 y esta de la edición 2023. Pero se levantarán. «Lo que nos hemos dicho al terminar es que en la primera ronda tuvimos una bola de partido en contra y una semana más tarde jugamos la final. Y que pasamos tres meses muy malos de resultados. Fuimos a jugar un challenger y perdimos en segunda ronda. Fue un momento muy muy bajo. Y ahora hemos perdido una final, pero la final de Wimbledon». Aunque es un momento duro, todo es una experiencia para Granollers: «Jugar en esta pista central, que es de las más bonitas del mundo se quedará siempre para mí. He conseguido grandes cosas en mi carrera, en individual, mucho más de lo que me esperaba. Y en dobles también, solo falta el título, que se me resiste. Pero lo que me queda es mi constancia, una carrera muy buena. No me puedo quejar».

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Author: Pablo Perez