Esta ya España preparada y aclimatada para el Mundial de Australia y Nueva Zelanda (20 de julio-20 de agosto). Asentada en su cuartel general, en Palmerston, y adaptada a las circunstancias, lluvia y frío, después de pasar los últimos días de preparación en el bochornoso verano español. Están listas las 23 y el seleccionador, Jorge Vilda , para confirmar la madurez de esta selección que no ha hecho otra cosa que dar pasos en positivo hacia su mejor momento. Hay mimbres e ilusión para que este Mundial no sea ni el del descubrimiento ni el del crecimiento, sino el de la confirmación definitiva. Ese que lleva tiempo buscando la selección para rubricar toda la calidad y fuerza que se ha demostrado en las categorías inferiores: subcampeones del mundo sub-20 en 2018 y campeonas en 2022; campeonas de Europa sub-19 en 2017, 2018 y 2023, campeonas del mundo sub-17 en 2018 y 2022, y subcampeonas de Europa en 2022 y 2023. Noticias Relacionadas estandar Si Fútbol femenino Exboxeadora, goleadora y rechazada por el Madrid por excesiva testosterona: la Semenya del fútbol Javier Corcuera Urandurraga estandar No FÚTBOL Nueva Zelanda recibe con honores maorís, ‘haka’ incluida, a la selección española Daniel Cebreiro Es el tercer mundial para España, tras Canadá y Francia, y se han ido dando pasos: fuera en la fase de grupos en el primero, llegó a octavos en el segundo. Y en estos cuatro años el avance ha sido descomunal, sextas en la clasificación FIFA, con tres cuartos de final consecutivos en las últimas Eurocopas. Se suscribe esta fuerza con la que llega al Mundial con esos 53 goles a favor y ninguno en contra de las rondas clasificatorias: 5-0 a Ucrania, 7-0 a Hungría, 10-0 a Islas Feroe y 8-0 a Escocia. En los últimos días de preparación, más ganas de goles, con un 7-0 a Panamá, un 0-2 a Dinamarca y un 9-0 a Vietnam. La selección está con hambre. «Este es el nivel de exigencia que tenemos que llevar y creo que estamos bien físicamente y con ganas de que empiece esto», señala Salma Paralluelo , pura energía en su primera Copa del Mundo absoluta. «Tenemos que estar con toda la intensidad y la emoción que el debut conlleva. Esta preparación nos está viniendo muy bien», añade Jenni Hermoso . Las internacionales, en la concentración de Palmerston RFEF / Pablo García «A mí no me gusta hablar de mínimos sino de máximos. Estamos aquí para llegar lo más lejos posible. Tenemos un gran equipo, sin menospreciar a ninguna selección. Hay grandes equipos y esto se trata de detalles, pero nosotras estamos trabajando al máximo para llegar lo más lejos posible. Quiero poner la mirada en lo más alto siempre», asegura Aitana Bonmatí. «El equipo está preparado, ilusionado y con ganas. Estamos listos para el Mundial», remacha Jorge Vilda. Se cierran filas, al menos para la galería, con el asunto del motín de las 15. Se transmite unidad y buen ambiente en el vestuario. Con capacidad en todas las líneas, la guía, sin duda, la marcará Alexia Putellas, dos veces ganadora del Balón de Oro. Recuperada aunque con tiento de su lesión, una rotura del ligamento cruzado anterior en la rodilla izquierda que la dejó diez meses en la enfermería. Se ha entrenado estos últimos días con menos intensidad para no apurar los tiempos. Jugó ante Panamá y Dinamarca, pero descansó contra Vietnam. En el entrenamiento del lunes, solo apareció treinta minutos, un tiempo que estaba pactado, según comentaron miembros de la expedición. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 3300 Código APP «Lo más importante es que se siente bien. Estamos felices de tenerla porque es una pieza clave dentro y fuera de la cancha. Está entrenando muy duro para llegar con las mejores sensaciones. Es una jugadora clave, al igual que las otras 22. Todas somos importantes», comenta Irene Paredes. Tras unos días de entrenamientos suaves y adaptación al clima y al nuevo horario, la selección ya disfruta en su cuartel general en Palmerston North . Y se suman apoyos para que la ilusión se edifique con realidades en la base. La delegación española cuenta para este Mundial con un nutricionista por primera vez, Gonzalo Garea. «Un Mundial es una competición muy compleja. Es una concentración que puede durar dos meses. Y hay que ver menús, suplementación, cargas de trabajo, alimentación específica, desplazamientos, logística…». Entre las apetencias de las jugadoras destaca «el atún y salmón marinado, el jamón, el pollo, el tofu o las opciones vegetales». «Muchas veces tenemos problemas con las materias primas al encontrarnos en un país tan lejano como Nueva Zelanda», añade. Que el fútbol español está de moda no solo lo rubrican la lista de 23 jugadoras, pues hay otras cincuenta futbolistas que compiten en la liga doméstica nacional. Es, sin duda, otro síntoma de la relevancia del fútbol femenino nacional, pero es el equipo de Vilda quien quiere demostrarlo en el campo. En Australia y Nueva Zelanda, España aspira a culminar el día 20 de agosto su Mundial de la confirmación.