La industria no levanta cabeza y esta situación también impide que despegue la productividad y España pueda abandonar los puestos de cola en Europa, en los que lleva instalada tanto en aportación al crecimiento de sus fábricas como en los rendimientos de la actividad económica. Sumida en una crisis sin precedentes, el sector llamado a ser el pulmón de la economía pierde fuelle trimestre a trimestre al mismo tiempo que se fortalece el sector servicios, afianzando la terciarización de la economía española. Los últimos datos del INE son desoladores : la actividad industrial cayó un 1,6% en el segundo trimestre, en el que se perdieron 64.500 puestos de trabajo. La cara inversa se dio en los servicios, cuya actividad subió… Ver Más