La normalidad, o como demonios quiera llamársele a esta vida, es tan frágil que puede quebrarse en cualquier momento. En un segundo, unas malas notas, un desengaño amoroso o una fallida entrevista de trabajo pueden hacer descarrilar a un ser humano. Como una pelota de tenis que bota sobre la red y no se sabe en qué lado de la pista caerá, todos hemos caminado alguna vez sobre el alambre sin saber si íbamos a poder integrarnos en la sociedad o no. Cuando era adolescente, el momento en que uno debe empezar a encarrilar su existencia, eso fue lo que le ocurrió a Naoki , quien a sus 46 años es uno de los ‘hikikomori’ que abundan en Japón …. Ver Más