El destronado zar Nicolás II, su mujer, Alejandra, el heredero del trono, el zarévich Alexis, de 13 años y las hijas mayores, Olga, de 22 años, Tatiana, de 21, María, de 19 y Anastasia, de 17, serían masacradas en un sótano de la casa que les servía de prisión