Marcel Granollers, en su quinta final de Grand Slam

«Que esto es el dobles, ¿eh?», bromea Marcel Granollers , pues la prensa española llena la sala para hablar con él. No es para menos, pues el español se ha clasificado para la final de dobles de Wimbledon y es para celebrarlo. Lo hace con su compañero Horacio Zeballos; sus rivales el sábado en la final: Neal Skupski y Wesley Koolhof. Es la quinta gran final de dobles para el español, y la tercera con el argentino como pareja, después de conseguirlo en Wimbledon y US Open de 2019. Con Marc López alcanzó el último partido de los torneos de Roland Garros y US Open de 2014. Pero el español no contempla esas cuatro finales perdidas: «Sirve de motivación. Ahora mismo no se me pasan esas cosas por la cabeza. Estoy contento del partido que hemos hecho y disfrutando que no todos los días se consigue una final de Wimbledon. No vamos a cambiar nada, concentrados en lo que estamos haciendo, casi en casa punto porque en hierba el partido se te puede ir de un lado o de otro muy rápido». Llevan una muy buena racha después de tres meses en que no habían encontrado su mejor nivel. Pero desde Roma recuperaron esa confianza y ahí están, final de Wimbledon y con muchas bromas entre ellos. Noticia Relacionada Tenis estandar No Alcaraz subraya liderazgo generacional ante Rune y se clasifica para la semifinal de Wimbledon Laura Marta El español supera al danés con un partido con muy pocos errores y jugará la primera semifinal de su carrera en el Grand Slam londinense; contra Daniil Medvedev Ya jugaron en una final aquí en 2019, y han adquirido más experiencia, pero recuerdan la experiencia como algo similar, sobre todo el camino, salvando partidos complicados y mejorando ronda a ronda. La clave, recalca, es la complicidad: «Se trata de tener una buena relación y ese respeto mutuo. Entender que en algunos momentos puede no estar tan acertado en pista, y la buena relación para que todo fluya. Eso lo tenemos. Porque cada uno es el primer interesado en que le vaya bien». Hay entendimiento, respeto y bromas. Comparten casa en Wimbledon y Granollers contó la última que se han gastado mutuamente. «Salí más tarde ayer del club y me habían pegado la bolsa a la pata del banco del vestuario con cinta aislante. Yo ya sabía que había sido Horacio. Así que me fui al fisio y le dije: ‘véndame los dedos con una tablilla, así aparatoso’. Llegué a casa y se lo enseñé a Horacio y le empecé a contar: ostras, no sé quién me ha atado la bolsa, lo he arrancado, fuerte y me fastidiado el ligamento de la mano. He preguntado por nuestra zona, pero no he visto a nadie’. Y me dice ‘ostras, fui yo, fui yo’. Iba a aguantar la broma, pero lo vi tan mal que la corté rápido, porque le vi tan mal la cara que pensé que le iba a dar algo si aguanto más rato». Fuera de las bromas, sabe que será un partido complicado. Se han enfrentado en dos ocasiones, las dos en tierra. «Son una pareja muy bien formada, con disciplina. Será duro». Este viernes, sobre las 15 horas en España, Sara Sorribes luchará también por un puesto en la semifinal femenina de dobles con su compañera Marie Bouzcova y contra la pareja formada por Su-Wei Hsieh y Barbora Stricova.

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Author: Pablo Perez