Sigue habiendo espectáculo en el Tour de Francia pese a que lo mollar ya está decidido. Siguen con ganas de más los ciclistas y en ese ambiente se disputó la antepenúltima etapa. 173 kilómetros entre Moirans-en-Montagne y Poligny disputados a ritmo de clásica y con triunfo final para el esloveno Matej Mohoric en un esprint resuelto por milímetros con el danés Kasper Asgreen, que se quedó a las puertas de lograr su segunda victoria consecutiva. [Directo: así hemos contado la 19ª etapa del Tour de Francia] Queda un último asalto a la montaña en los Vosgos y el paseo final por los Campos Elíseos, pero no hay día de descanso en el Tour. Hubo decenas de intentos de escapada y un ritmo velocísimo que acabó dejando en cabeza a tres hombres: los citados Mohoric y Asgreen junto con Ben O’Connor. Los tres pasaron en solitario por la Cote d’Ivory, puerto de tercera categoría situado a poco menos de 30 kilómetros de la meta. Por detrás de ello, no menos de 30 perros de presa en plena caza: Philipsen, Pedersen, Trentin, Pidcock… a quienes les faltaron 39 segundos en la meta. Y más atrás, los líderes de la carrera. Vingegaard y Pogacar permanecieron ajenos a la batalla. Tranquilos y en vigilia en espera de la etapa de este sábado, de solo 135 kilómetros pero con seis puertos puntuables, dos de ellos de Primera (Petit Ballon y Col du Platzerwasel, ambos en los treinta últimos kilómetros de la etapa). Mohoric, entre lágrimas, tras ganar la etapa AFP El esprint se lo jugaron Mohoric y Asgreen mano a mano, con O’Connor más retrasado. Ganó el esloveno por un tubular. Es su quinta victoria en una gran vuelta, la tercera en el Tour. Es todo un experto, y aun así no pudo evitar que se le escapasen las lágrimas de la emoción. Asgreen, en cambio, se quedó a un pasito de repetir la gesta del jueves. De lo que no hay duda es de que Eslovenia y Dinamarca son los dos países de referencia en este Tour. Y lo que queda.