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Edición en español Jueves 22 de octubre de 2026

No jueguen con fuego

Hasta 1727 el mundo del islam no permitió el uso de la imprenta para libros escritos en árabe, y mucho menos el Corán. La razón que daban los eruditos era sencilla. Sería una blasfemia -decían los teólogos musulmanes- ofrecer el libro sagrado, dictado por Dios a Mahoma, en caracteres que no fueran los originales. El Corán es, para el creyente, una transcripción literal de una revelación divina hecha por Alá a su profeta por medio del arcángel Gabriel durante 23 años de su vida, según un modelo original que se encuentra en el cielo. Para quien desconoce esta realidad, y en general es ajeno al concepto de lo sacro, las reacciones en el mundo musulmán a la quema de coranes… Ver Más

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