Hasta 1727 el mundo del islam no permitió el uso de la imprenta para libros escritos en árabe, y mucho menos el Corán. La razón que daban los eruditos era sencilla. Sería una blasfemia -decían los teólogos musulmanes- ofrecer el libro sagrado, dictado por Dios a Mahoma, en caracteres que no fueran los originales. El Corán es, para el creyente, una transcripción literal de una revelación divina hecha por Alá a su profeta por medio del arcángel Gabriel durante 23 años de su vida, según un modelo original que se encuentra en el cielo. Para quien desconoce esta realidad, y en general es ajeno al concepto de lo sacro, las reacciones en el mundo musulmán a la quema de coranes… Ver Más