A sus 35 años, Wout Poels logró lo que durante tanto tiempo estuvo buscando. Por fin una etapa en una gran vuelta para el neerlandés. Victoria en el Mont-Blanc en solitario, tras una larga escapada que comenzó junto a 37 ciclistas más y la acabó él en solitario en el puerto final. Ahí justo donde se hundió Hindley, un día más fatídico para él en Los Alpes, y donde Adam Yates puso en peligro la tercera plaza de Carlos Rodríguez, pero el ciclista sexitano, una vez más, supo sufrir. CRÓNICA EN DESARROLLO