La posibilidad de que el régimen de Maduro en Venezuela sea derrotado y que el país vuelva a ser democrático depende de varios factores y no se puede predecir con certeza el resultado. El respaldo de gobiernos como los de Rusia, China, Cuba, Irán, Siria y Turquía, para citar a los más sobresalientes representantes del bloque anti-Occidental y supuestos enemigos de Estados Unidos, además de proyectos de cooperación firmados con estos regímenes autocráticos y hasta con Corea del Norte, la mayor parte de las veces sin respeto de la Constitución, ha brindado apoyo político, económico, militar y diplomático al régimen dictatorial madurista y así ha contribuido a su sostenibilidad. También ha convertido Venezuela en un peón de ajedrez, a la vez territorio tomado por grupos narcocriminales y terroristas extranjeros y campo de guerra o cabeza de puente en el escenario geopolítico mundial de los enfrentamientos entre las grandes potencias por expandir sus zonas de influencia en América Latina.