Este trabajo tiene como objeto el recordar que fue el profesor Robert Oppenheimer, el inventor de la bomba atómica, que al ser utilizada por los Estados Unidos pocos días después, significó el ponerle fin a la segunda guerra mundial. Las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki sirvieron para la rendición de Japón, última potencia beligerante que aún combatía, ya que Alemania se había rendido el 7 de mayo, así como la República Social Italiana el 28 de abril, con la muerte de Mussolini.