La inhabilitación de María Corina Machado luce intempestiva pero realmente estaba cantada. Es también predecible que sus seguidores intenten poner a su favor esta nueva arbitrariedad del régimen. En efecto, uno de ellos decía que “en la mítica sala situacional de Miraflores, saben que ella le puede ganar de calle una elección a Maduro”. Es un análisis muy simplista -a mi juicio- pues la realidad es que cualquiera puede ganarle una elección a Maduro, siempre que haya unidad. Es decir, con un gobierno que tiene 80% de rechazo, el candidato no es determinante, lo imprescindible es unificar a las fuerzas democráticas, de lo contrario la hipótesis válida es la inversa: sin unidad, ninguno podrá ganar y mucho menos “de calle”. Insistir en que “mi candidato(a)” es la única opción para ganarle a Maduro es estar fuera de foco, es fanatismo infantil, quizás ignorancia y lo peor, es seguir con el mesianismo que nos ha traído hasta aquí.