Un Alcaraz de perfil bajo supera a Muller para alcanzar la tercera ronda

PESTAÑA alcaraz-muller-wimbledon-2023 Crónica 4 Carlos Alcaraz tiene ya asumida esa capacidad de saber salir adelante incluso cuando no se está bien. Ante Alexandre Muller , 26 años y 84 del mundo, logra su segunda victoria en Wimbledon con un partido sobrio, con más sufrimiento propio que ajeno, pero con ese mono de trabajo que a veces se necesita cuando el día no sale brillante. Wimbledon Segunda Carlos Alcaraz 6 7 6 Alexandre Muller 4 6 3 Incómodo desde el inicio, a Alcaraz no se le vio la sintonía con la hierba y con su juego que en la primera jornada. Es verdad que el español ha tenido tres días entre una primera ronda y otra y eso, aunque desde fuera parezca más descanso, también baja las revoluciones a las que el cuerpo está acostumbrado en competición. Por eso pareció más lento de piernas el español al inicio. No hubo puntos extraordinarios, ni tan siquiera grandes peloteos en el primer set, pero siempre estuvo allí. A pesar de su derecha, que no consiguió domar casi en ningún momento y sumó error tras error con ese golpe. Hasta 13 fueron en ese primer parcial que solo se rompió porque a Muller se le notó aún más que no está acostumbrado a este tipo de situaciones. Todavía se prodiga por el circuito challenger y con 26 años, entró en el top cien en abril de este año. Después de desperdiciar dos bolas de break, el francés cedió su servicio a la tercera opción. Y solo con eso, Alcaraz tuvo suficiente para ponerse un set por encima. No había alegría ni demasiados aspavientos, todavía serio el español en el banquillo, sin encontrarse cómodo tampoco en un segundo set en el que también ofreció muchos errores con la derecha y cierta inconsistencia desde el fondo. Pero Muller no aprovechó sus opciones de break y en el tie break Alcaraz fue el Alcaraz que, con 20 años, ha conquistado ya un Grand Slam y el número 1 del mundo. Lo que no había entrado durante doce juegos entró en esos nueve puntos jugados en el desenlace: botes prontos, primeros servicios, derechas y dejadas para aturullar a Muller y dejarlo en solo dos puntos y ya con dos sets abajo. En el tercero, más trabajo de contención, seguridad y centrarse en sus juegos. Hasta ese límite mental en el octavo juego, cuando dio un pequeño paso adelante, sin prisa, como sin querer, y empujó a Muller a los errores. No lo logró en la primera opción de rotura, pero sí a la segunda, con una derecha de la que no le habían salido hasta el momento, para atrapar el break y el partido. Porque solo tuvo que sentenciar con su saque, aunque a la segunda bola de partido, que sigue también sin estar del todo fino, pero sí sirve para estas primeras rondas. «Espero mejor en la tercera ronda, pero estoy muy contento de volver a esta pista central, que es muy especial», comentó el español, que jugó por primera vez aquí el año pasado y perdió en octavos contra Jannik Sinner. «gane o pierda, lo que valoro es disfrutar y hacer disfrutar, porque disfruto mucho con el público».

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Author: Pablo Perez